Friday, October 30, 2020

Devocional CPTLN — Dáselo a Dios

 

Dáselo a Dios

Señor, ¿cuánto más seguirás viendo esto? ¡Salva mi vida de las garras de estos leones! ¡Es la única vida que tengo!

Recientemente, un amigo me relató un incidente en el que un hombre perdió a toda su familia en un incendio. Me contó que se puso tan mal, que tuvo que ser sedado. El comentario de mi amigo fue: "Todos se preguntaban cómo Dios podía permitir que sucediera algo así".

De hecho, habló por muchos. Cuando vemos que suceden cosas malas a nuestro alrededor, nos preguntamos cómo Dios no hizo nada. Cuando un desastre natural produce una gran pérdida de vidas, exigimos saber dónde estaba Dios: ¿por qué no intervino?

El salmista quiere saber lo mismo del Señor. Temiendo por su seguridad personal, parece que sus palabras acusan a Dios de complacencia mientras el enemigo trama su destrucción.

De manera similar a veces, cuando nos encontramos con situaciones desagradables, en nuestra angustia acusamos a Dios de ser complaciente, despreocupado y distante. Quizás en estos momentos te estés haciendo esa misma pregunta. Quizás tu mundo se está desmoronando y estás exigiendo saber cómo Dios puede permitir que esto suceda. Después de todo, eres su hijo: fuiste bautizado en el Nombre del Dios Trino y participas de la Santa Comunión. Entonces, ¿por qué Dios permite que te sucedan cosas tan malas? No sé qué te ha pasado por qué y tampoco sé cuánto dolor estás experimentando. Pero sí sé esto: en los momentos en que me he enfrentado a situaciones difíciles, siempre he encontrado el consuelo de Dios en el libro de los Salmos.

Es por ello que me gustaría llamar tu atención sobre el Salmo 42, donde su autor lamenta lo malo que le ha sucedido y dice que la gente le pregunta dónde está su Dios. Sus críticas y comentarios indican que creen que si Dios lo amara, todas esas cosas malas no le estarían sucediendo. Sin embargo, y a pesar de todo eso, el salmista se niega a enfocarse en lo malo. En cambio, dice: "¿Por qué te desanimas, alma mía? ¿Por qué te inquietas dentro de mí? Espera en Dios, porque aún debo alabarlo. ¡Él es mi Dios! ¡Él es mi salvador!" (Salmo 42:11).

Por supuesto que no podemos hacer la vista gorda ante el sufrimiento o fingir que no es real. Pero sí podemos encontrar la ayuda y la fuerza de Dios para seguir adelante. A Él le importamos tanto, que envió a su hijo Jesús a sufrir y morir para darnos esperanza eterna. Parados ante el pesebre, la cruz y la tumba vacía sabemos, sin lugar a dudas, que nuestro Dios nos ama y siempre hará lo mejor para nosotros.

ORACIÓN: Querido Señor, cuando la vida es dolorosa y estoy lleno de dudas ayúdame a recordar que puedo contar contigo. En el nombre de Jesús. Amén.

Tshepo G. Kutumela, LHM Sudáfrica

Para reflexionar:
* Cuando estás pasando por tiempos difíciles, ¿a qué o a quién recurres en busca de ayuda?

* ¿Cuál es tu pasaje favorito de la Biblia cuando necesitas ser fortalecido y consolado?

© Copyright 2020 Cristo Para Todas Las Naciones. Que a través de estos devocionales, la Palabra de Dios te refresque en tu diario caminar.
Recientemente, un amigo me relató un incidente en el que un hombre perdió a toda su familia en un incendio.

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