Thursday, February 7, 2019

Devocional de la CPTLN del 07 de Febrero de 2019 -


ALIMENTO DIARIO

No temas

07 de Febrero de 2019

Cuando Simón Pedro vio esto, cayó de rodillas ante Jesús y le dijo: "Señor, ¡apártate de mí, porque soy un pecador!" Y es que tanto él como todos sus compañeros estaban pasmados por la pesca que habían hecho. También estaban sorprendidos Jacobo y Juan, los hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón. Pero Jesús le dijo a Simón: "No temas, que desde ahora serás pescador de hombres."
~ Lucas 5:8-10 (RVC)

Había sido un día difícil para Pedro. Había estado pescando toda la noche, probablemente con su hermano Andrés y sus compañeros Jacobo y Juan, y aun así no habían pescado nada. A la mañana siguiente, mientras preparaban sus redes para volver al lago, un rabino visitante le pidió a Pedro prestado el bote para predicarle a la gente en la costa. "¿Por qué no?", pudo haber pensado Pedro. "Puede predicar sin ser apretujado por la multitud, y todo lo que tenemos que hacer es mantener el bote en un solo lugar." Podría ser un buen descanso después de una noche decepcionante.

Pero cuando terminó la predicación, Jesús le dio un consejo al pescador con mala suerte. "Lleva la barca hacia la parte honda del lago y echen allí sus redes", dijo. Pedro sabía que era una pérdida de tiempo. Pero para mostrar respeto lo hizo, y al poco rato él y sus compañeros estaban hundidos hasta la cintura, ¡casi hundiéndose por completo!

Pedro estaba aturdido. Cayendo de rodillas ante Jesús, dijo: "Señor, ¡apártate de mí, porque soy pecador!" Estaba aterrorizado, ¿y quién podía culparlo? Los milagros no suceden todos los días. ¡Estar involucrado en un milagro da miedo! ¿Y estar al lado de aquel que lo hizo realidad? No es de extrañar que Pedro quisiera salir de esa situación. Todos los errores que había hecho le vinieron a la memoria, cada maldad, cada mentira, cada vez que hacía trampa o maldecía. ¿Cómo podía estar cerca del Dios santo?

Para nosotros también es así, ¿no es cierto? Jesús nos dice que hagamos algo, la situación se agrava y de repente nos encontramos abrumados, aturdidos. ¿Quieres que haga qué, Señor? ¿Hablar con esa persona sobre el ti? ¿Por qué? ¡Ni siquiera puedo abrir la boca! ¿Asumir esa responsabilidad que me aterra en mi familia o en la iglesia? ¿Corregir el error que todos conocen, pero que nadie trata de solucionar? No, yo no. Soy pecador. ¡Aléjate de mí, Señor!

Pero Jesús nos calma así como calmó a Pedro: "No temas". Él sabe todo acerca de esos pecados que nos aterran y de esas viejas culpas que parece que no podemos superar. Los llevó a todos a la cruz. Él nos ha perdonado, nos ha lavado, nos ha hecho aptos para su servicio. No debemos temer por lo que somos o hemos sido. Jesús nos está llamando.

Y tampoco nos dejará solos. Sea lo que sea que tengamos que hacer él estará con nosotros guiándonos, fortaleciéndonos, enseñándonos a depender de él con todo nuestro corazón. Él sabe que lo necesitamos. Como le dijo a Pedro y a los demás la noche antes de su muerte: "Yo soy la vid y ustedes los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí ustedes nada pueden hacer" (Juan 15: 5). Él nos mantendrá en su amor.

ORACIÓN: Señor, cuando tenga miedo, ayúdame a confiar en ti. Gracias por estar siempre conmigo. Amén.

Dr. Kari Vo

© Copyright 2019 Cristo Para Todas Las Naciones. Que a través de estos devocionales, la Palabra de Dios te refresque en tu diario caminar.
Había sido un día difícil para Pedro. Había estado pescando toda la noche, probablemente con su hermano Andrés y sus compañeros Jacobo y Juan, y aun así no habían pescado nada.

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